| s |
Notas
Recuperando la identidad perdida: La expresión en la danza.
El interés por las danzas de Medio Oriente continúa expandiéndose por todo Occidente, en algunos países más instalada que en otros, pero en muchos la danza oriental atrapa a la mayoría de las mujeres interesadas en encontrar un lugar para sentirse seguras, para expresarse, para “brillar”, para aprender la técnica, la historia, la cultura de mujeres y hombres de esos países que parecen tan lejanos y nos atrapan por todo su misterio y forma de vida tan diferente a la nuestra.
Para muchas es simplemente un lugar donde se distraen de sus trabajos cotidianos y muchas otras se acercan para dedicarse profesionalmente a enseñar o mostrar este arte. La mayoría, en este afán de sumarse a esta gran movida de lo que genera la danza y en el afán de querer bailar y bailar (mostrarse y mostrarse), sin hacer consciente que es lo que quieren mostrar, y que imagen dan, que ven las personas, que uno es capaz de transmitir sin saberlo. Una persona que se coloca frente a otras para ser vistas siempre refleja algo, ya sea su inseguridad, su exaltada seguridad disfrazada, sus nervios, su alegría, su amor, su carisma, etc.
Muchas se quieren identificar con tal o cual artista, una intenta copiar movimientos, gestos o aprender coreografías de sus maestras o de otras maestras o bailarinas, pero nunca van a poder poner en esa coreografía el sentimiento de la bailarina, el sentir es único, como seres individuales, únicos e irrepetibles somos. Los sentimientos, la forma de vida que uno lleva, la familia con la que se crió, sus creencias, su formación; mezclando estos factores hacen que seamos diferentes y ante una misma situación actuemos, pensemos y sintamos diferente. Al querer hacer o mostrar algo de otra persona, realiza un efecto siempre diferente al original.
Por tal motivo me parece importante hacer consciente y saber que este estilo de danza rescata y se destaca por mostrar (bailando una misma música o una misma coreografía) lo que cada uno siente, lo que cada uno es.
Eso es lo rico de cada ser humano, mostrar lo que es verdaderamente, sin miedos ni inseguridades de tener que ser o hacer lo mismo que la sociedad, los medios en este momento actual del mundo nos quiere imponer, por favor no perder una de las pocas cosas que nos quedan en este mundo que es nuestra identidad, nuestra libre forma de sentir, de pensar, de actuar; sin que una maquina lo haga.
Lo maravilloso de esta danza es poder ver a través de los movimientos, de la expresión, de los elementos; lo que podemos trasmitir y/ o contar, hay mucho para decir y tenemos la posibilidad de hacerlo con la danza, es algo que las mujeres de Medio Oriente traen innato. A la hora de tomar clases con maestros de oriente o ver sus videos lo que trasmiten es amor, pasión, sentimiento verdadero, simpleza. También hay muchos otros se han subido a esta vorágine de moda y ego que confunde (pero ese es otro tema).
Seamos únicos y brillemos con esa luz que tenemos TODOS, absolutamente TODOS dentro.
|
|